¿QUE ES LA GANANCIA MÁS FABULOSA QUE PUEDAS OBTENER?
Los hombres modernos somos una especia rara. Vivimos el día a día como que no hubo nada en el pasado. Andamos de momento a momento ignorando de dónde hemos venido. Los textos más leídos hoy parecen ser los diarios electrónicos y los mensajes de Tweeter, o tal vez el Facebook. ¿Qué pasó con la lectura de libros clásicos? O ¿de la lectura de escritos más profundos que una novela de 600 páginas? No leemos, y por tanto, me parece que somos una raza no-pensativa.
En mi título puse el signo peso –$$– solo para ver si mis lectores dejarían posar su vista en el blog por lo que está en el título. Si fue así para tí, por favor, escríbeme un comentario, y dime abiertamente qué pensaste al ver el título, y luego, de empezar a leer el blog, de qué se trataba el tema. En tu mente, ¿no tenían nada que ver las dos ideas? Es decir, al ver el signo peso, y luego empezar a leer de la un tema como es la lectura, ¿qué pasó por tu mente?
Según mi experiencia, la cual está avalada por la experiencia de muchos que conozco, hay un problema entre nosotros. Siento que hay una fantasma que nos rodea en la sociedad hoy: pocos de nosotros leemos, y los que leemos, evitamos la lectura que exige pensar o meditar en cualquier grado. No nos gusta ser llevados a digerir la lectura. Buscamos los hechos rápidos, convenientes, esquematizados y “pre-cocidos.” La fantasma nos espanta de querer dedicar tiempo a leer y pensar detenidamente.
Yo soy profesor en un instituto profesional y ministerial, y una de las deficiencias que veo todos los años en los alumnos es que les cuesta leer y retener lo leído. Cuando hablan de la lectura asignada, por lo general, sus comentarios son superficiales. Pocos llegan a la enseñanza superior con la capacidad de leer e interactuar con lo leído.
Tengo otra observación: la lectura es notoriamente pobre entre los varones. Cuando lo que se lee no es por la necesidad del trabajo los hombres ni siquiera leemos el diario entero. Una vez pregunté a un grupo de unos 30 hombres cuántos habían terminado de leer al menos 5 libros en el año. Menos de 15 lo habían logrado. Los libros, es sabido, son costosos en Chile (un fenómeno más o menos igual en el resto de Latino América). Pero, una biblioteca hay en todas las comunas. Extrañamente, hay recursos para comprar la Tele de plasma de 42 pulgadas, pero no hay dinero ni para comprar un libro…
Quiero decirte ahora por qué titulé este artículo “Ganancias Cuantiosas.” Al varón le interesa las ganancias, la rendición de cuentas, las tasas de interés, y los gráficos de la bolsa u otro mercado financiero. Se cree que “hay plata para ganarse” decimos con entusiasmo. Y en la escala de valores modernos el dinero vale mucho más que cualquier otra cosa. ¿Y tu mente? ¿Cuánto vale tu mente? Más aun, ¿cuánto vale tu alma? ¿Qué sería la ganancia más grande en el mundo, si de repente se te olvidara quién eres, de dónde vienes, y por qué estás en este mundo?
Si en verdad hay ganancias, yo creo que se gana un tremendo valor al nutrir la mente, y el alma, a través de la lectura (y también el escribir…). Amigo, hombre, muchacho, si es ganancias lo que buscas, deja de ingerir una dieta constante de música y programación televisa y del cine. Invierte en tu mente, leyendo, estudiando, meditando, conversando con otros lo leído y luego, busca aprender algo nuevo, algo hermoso y algo duradero.
Leer es ganar: ganar profundidad en tu perspectiva y ganar amplitud de conocimiento. Es ejercer el “músculo” llamado el cerebro y ejercer tu espíritu con conceptos más intrigantes que lo que se resuelve en 30 minutos en una teleserie o una comedia. La lectura de libros, revistas y ensayos serios y pensados te lleva a pensar, no solo “consumir” la dieta popular y pasajera (¿alguien se acuerda de que comedia fue la más popular hace 15 años?). Un libro clásico como “La Ciudad de Dios” por San Agustín no se olvidará nunca. Otros clásicos abundan. Han marcado la sociedad para siempre.
Lo que recién mención, quiero reiterarlo de manera puntual a los varones en particular. Tu y yo sabemos que la mente es el tesoro más valioso que poseemos. Sabemos que nuestra mente es una luz para el alma, pues solo por el conocimiento y la inteligencia se puede controlar la voluntad, los pensamientos, la decisión. Los valores reales y el significado personal en la vida dependen de algo mucho más allá que el sueldo tuyo al final del año.
Pero, si no logras romper con el círculo vicioso de vivir persiguiendo ese próximo millón o el próximo ascenso laboral o la próxima conquista emocional, tu mente y alma se secarán, y legarás al final de la vida siendo amargo y vacío. Aprende ahora, y convéncete de verdad, que la ganancia más cuantiosa en la vida es que a través de la lectura que conozcas con tu mente y corazón al Autor de la Verdad, quien ha revelado para nosotros todo lo necesario para entender nuestra razón de ser, nuestro origen y nuestro futuro.
Leer la Biblia, profunda, ancha, plena y vigente para siempre, es ganar en esta vida y la vida venidera.
David L. Rogers, M.A.Min.
Pastor
IBVN
VAMOS HOMBRE…¡TU PUEDES TERMINAR ESE LIBRO!



Publicado por dantemartinmaxi en octubre 21, 2011 at 6:37 pm
creo que es demasiado fuerte la competencia audiovisual..